Hoy quiero compartirte unas líneas de Robert Emmons donde
reflexiona sobre publicidad, bienes materiales, comparación y gratitud. Prometo
escribir en el corto plazo una nota más a fondo sobre el tema de la
comparación. ¿Por qué la gente que más tiene no necesariamente vive mejor?
Emmons afirma:
“Una razón por la que el incremento de las buenas cosas
materiales no aumenta la felicidad está relacionada con el principio de
adaptación. Investigaciones de un número de áreas diferentes en psicología han
coincidido en que los seres humanos tenemos una increíble habilidad para
adaptarnos a las circunstancias. Pero uno no necesita ser un esclavo de la ley
de la aclimatación. Acostumbrarse a la satisfacción se puede contrarrestar
siendo conscientes a toda hora de lo afortunado de nuestra condición. Eso es precisamente
lo que la práctica de la gratitud debería conseguir, recordarnos constantemente
lo buena que es realmente la vida.
Como cualquier publicista sabe, los esfuerzos por alcanzar
cosas materiales están alimentados por comparación con estratos sociales más
elevados que suscitan sentimientos de privación y descontento. Al concentrarnos
en las cosas buenas por las que estamos agradecidos, la atención se aparta de
hacer comparaciones con otros que tienen más. Algunos estudios han demostrado
que la comparación con estratos sociales más elevados lleva a un efecto menos
positivo y a sentimientos más desagradables como la depresión y el
resentimiento. El individuo que agradece lo que tiene, no es probable que
piense que todo lo de afuera es mejor…
El consumismo alimenta la ingratitud”.
No subestimo tu inteligencia, pero quiero repasar algunos
puntos centrales dentro de tanta riqueza conceptual que nos arroja este autor:
- Rápidamente
nos adaptamos por lo cual la alegría por una nueva posesión decae rápidamente
- La
comparación con otro, supuestamente más afortunado, nos lleva a sentirnos
privados, escasos y descontentos
- La
gratitud, por el contrario, nos hace conscientes de todo lo que ya somos y
poseemos, y al sentirnos satisfechos, nunca conduce a percepciones de
inferioridad.
Amigo, necesitan venderte algo. Por lo tanto, necesitan
convencerte que eres un infeliz. Estate atento. Ten cuidado cuando observas una
promoción, un aviso publicitario o simplemente cuando te comparas con los
demás. Si no eres rico con lo que tienes hoy, nunca lo serás. ¿Te lo repito? Si
no eres rico con lo que tienes hoy, nunca lo serás.
Dr. Gustavo Bedrossian
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