sábado, 6 de septiembre de 2014

No lo hagas




Si no te sale ardiendo de lo más profundo de ti, a pesar de todo, no lo hagas.

A no ser que salga espontáneamente de tu corazón, de tu mente, de tu boca, y de tus entrañas, no lo hagas.

Si lo haces por dinero o por fama, no lo hagas. Si lo haces para llevarte mujeres a la cama, no lo hagas.

Si te cansa sólo pensar en hacerlo, no lo hagas. Si estás intentando escribir como cualquier otro, olvídalo.

Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti, espera pacientemente. Pero si nunca llega a rugir, haz otra cosa.

Si primero tienes que leerlo a tu esposa, ó a tu novia ó a tu novio, ó a tus padres ó a cualquiera, no estás preparado.

No seas pesado, aburrido y pretencioso, no te consumas en el amor propio. No lo hagas.

A no ser que salga de tu alma como un cohete, no lo hagas.

A no ser que el sol dentro de ti esté quemando tus tripas, no lo hagas.

Cuando sea verdaderamente el momento, y si has sido elegido, sucederá por sí solo y seguirá sucediendo hasta que mueras… ó hasta que muera en ti.

No hay otro camino.


Y nunca lo hubo.