En este blog encontrarás textos, videos, audios, películas, libros que me acompañan en la aventura de ser mujer, mamá, esposa, amiga, hija, hermana, emprendedora. Me gusta aprender de la experiencia de los otros. Me gusta compartir mi experiencia con los demás.
viernes, 30 de diciembre de 2011
FÓRMULA PARA CRECER
Mi percepción a medida que envejezco es que no hay años malos. Hay años de fuertes aprendizajes y otros que son como un recreo, pero malos no son.
Creo firmemente que la forma en que se debería evaluar un año tendría más que ver con cuánto fuimos capaces de amar, de perdonar, de reír, de aprender cosas nuevas, de haber desafiado nuestros egos y nuestros apegos.
Por eso, no debiéramos tenerle miedo al sufrimiento ni al tan temido fracaso, porque ambos son sólo instancias de aprendizaje.
Entonces, con estos criterios me preguntaba qué tenía que hacer yo para poder construir un buen año,.... porque todos estamos en el camino de aprender todos los días a ser mejores y de entender que a esta vida vinimos a tres cosas:
-a aprender a amar
-a dejar huella
-a ser felices
En esas tres cosas debiéramos trabajar todos los días, el tema es cómo y creo que hay tres factores que ayudan en estos puntos:
A esta tierra vinimos a cansarnos, para dormir tenemos siglos después.
Valorar la libertad como una forma de vencerme a mi misma y entender que ser libre no es hacer lo que yo quiero…. deberíamos ejercer nuestra libertad haciendo lo que debemos con placer y decir que estamos felizmente agotados y así poder amar más y mejor.
El tercer y último punto a cultivar es el desarrollo de la fuerza de voluntad, ese maravilloso talento de poder esperar, de postergar gratificaciones inmediatas en pos de cosas mejores.
Este a mi juicio es el gran elemento a educar no sólo el 2012 sino que durante todo el siglo XXI.
Es dentro de todo este trabajo donde nos debiéramos concentrar en:
Sentarnos en la mesa en familia, mínimo una vez a la semana, ojala todos los días.
Apagar las pantallas mientras estamos comiendo, no contestar teléfonos, sentir que los únicos ruidos que se escuchan sean los de nuestras voces.
Hacernos cariño y tratarnos bien como país y como familia, saludarnos en los ascensores, saludar a los guardias, a los choferes de las micros, sonreír por lo menos una o varias veces al día.
Querernos.
Crear dentro de nuestras casas, hogares. Y para eso tiene que haber olor a comida, cojines aplastados y hasta manchados, cierto desorden que acuse que ahí hay vida. Nuestras casas, independientes de los recursos, se están volviendo demasiado perfectas que parece que nadie puede vivir adentro.
Tengamos contacto con la naturaleza, juguemos, riamos y démonos el tiempo de compartir con losabuelos, imprimámosle las fotos para que las vean como a ellos les gusta y disfrutemos de sus sabidurías. Obliguemos a nuestros hijos a compartir con ellos, así entenderán sus historias.
Tratemos de crecer en lo espiritual, cualquiera sea la visión de ello.
La trascendencia y el darle sentido a lo que hacemos tiene que ver con la inteligencia del nuevo siglo: lainteligencia espiritual.
Tratemos de dosificar la tecnología y demos paso a la conversación, a los juegos "antiguos", a los encuentros familiares, a los encuentros con amigos, dentro de casa. Valoremos la intimidad, el calor y el amor dentro de nuestras familias.
Este 2012 vendrá con lo que tenga que venir, todo será necesario y maravilloso, lo bueno, lo malo, lo bonito y lo feo, acojámoslo con amor y con gratitud y con el alma abierta a todo lo que tendremos que aprender de él.
Decretemos ser felices y comencemos a vivir como si fuera nuestro último día.
Puedes llegar - Gloria Estefan
Soñar con lo que más queremos,
aquello difícil de lograr,
es ofrecer llevar la meta a su fin,
y creer que la veremos cumplir,
arriesgar de una vez, lo que soy por lo que puedo ser.
Puedes llegar, lejos
a las estrellas alcanzar,
a hacer de sueños realidad.
Y puedes volar, alto
sobre las alas de la fe,
sin más temores por vencer...
Hay días que pasan a la historia;
son días difícil de olvidar.
Sé muy bien que puedo triunfar
Seguiré con toda mi voluntad
hasta el destino enfrentar
y por siempre mis huellas dejar.
Puedes llegar, lejos
a las estrellas alcanzar,
a hacer de sueños realidad.
Y puedes volar, alto
sobre las alas de la fe,
sin más temores por vencer...
Puedes llegar, lejos
a las estrellas alcanzar,
a hacer de sueños realidad.
Y puedes volar, alto
sobre las alas de la fe,
sin más temores por vencer...
jueves, 29 de diciembre de 2011
Un día
miércoles, 28 de diciembre de 2011
martes, 27 de diciembre de 2011
El pasto del vecino
Tenemos la mala costumbre de mirar hacia un costado y compararnos con lo que tiene el otro, que “siempre es mejor”.
– Mamá, soy la única de la clase que tiene cartuchera chiquita”.
– “Pá, todos tienen celular menos yo”.
– “¿Por qué no podemos ir de vacaciones a…?”.
– “Estoy harto de compartir el cuarto con mis hermanos”.
Los reclamos de este tipo, que nos suenan conocidos, podrían extenderse durante horas y horas, e incluso van variando a lo largo de las distintas etapas. Las demandas no sólo están dirigidas a paliar la escasez de algunos bienes materiales que parecen imprescindibles, sino también a cuestionar situaciones de vida: por qué a mí siempre me va mal en el colegio, no tengo tantos amigos, la casa del otro es mejor… etcétera y etcétera. Pocas cosas desgastan más la convivencia que la queja continua y ésta, hay que aclararlo, no es prerrogativa de los chicos. Nosotros, los adultos, tenemos también muy a menudo la mirada puesta en lo que el otro tiene, en lo que el otro hace o cómo vive. Esa mirada se contagia a nuestros hijos y, así sin darnos cuenta, se va infiltrando en la familia una cultura del inconformismo.
Lo nuestro
Nadie dice que la realidad sea siempre fácil y a todos nos gustaría en algún momento poder cambiarla. El problema está en que, cuando estamos mirando siempre lo ajeno, nos perdemos en el camino la posibilidad de disfrutar y aprovechar lo nuestro. Tendemos a compararnos constantemente y el balance muchas veces nos deja insatisfechos. Y sí, el pasto del vecino siempre es más verde… ¿pero somos conscientes de cuántas energías se nos consumen en este ejercicio diario? Pensemos en cómo nos comunicamos, qué cosas expresamos ante nuestros hijos, en nuestra familia, ante nuestros amigos. ¡Cómo nos cuesta aceptar lo que nos toca vivir! Codiciamos la familia ajena, el trabajo ajeno, las vacaciones ajenas, el auto ajeno y hasta el cuerpo ajeno. La lista sigue y sigue, siempre encontramos algo que no tenemos y muchas veces, cuando nuestros hijos vienen con reclamos, nos sentimos en falta por no poder darles lo que piden. Otras veces hacemos sacrificios enormes para poder construir una realidad que no es la nuestra. Y eso sólo nos trae más infelicidad.
¡Es hora de abrazar nuestro presente! Detener nuestra mirada en nuestra propia realidad, en lo que sí es y dejar de lado lo que nos falta. Enseñemos a nuestros hijos desde chiquitos a valorar lo que tienen, mostrémonos agradecidos y satisfechos por lo que nos toca, asumamos nuestra realidad y vivamos con esperanza, abiertos a lo que el hoy nos quiere enseñar. Así podremos descubrir un mundo de infinitas posibilidades, de riquezas insospechadas que estaban bajo nuestros ojos y no podíamos ver. Porque la envidia nubla la vista e impide el gozo. Así podremos decir, como el sabio maestro de Kung Fu Panda, el presente es un regalo. Y por eso se llama presente…
miércoles, 21 de diciembre de 2011
lunes, 19 de diciembre de 2011
domingo, 18 de diciembre de 2011
viernes, 16 de diciembre de 2011
lunes, 12 de diciembre de 2011
domingo, 4 de diciembre de 2011
Cuatro Leyes de la Espiritualidad
En la India se enseñan las "Cuatro Leyes de la Espiritualidad" La primera dice: "La persona que llega es la persona correcta", es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.
La segunda ley dice: "Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido". Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el: "si hubiera hecho tal cosa...hubiera sucedido tal otra...". No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.
La tercera dice: "En cualquier momento que comience es el momento correcto". Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará.
Y la cuarta y última: "Cuando algo termina, termina". Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia. Creo que no es casual que estén leyendo esto, si este texto llegó a nuestras vidas hoy; es porque estamos preparados para entender que ningún copo de nieve cae alguna vez en el lugar equivocado!
jueves, 1 de diciembre de 2011
sábado, 26 de noviembre de 2011
Sabiduría Indígena

Un viejo cacique de una tribu estaba teniendo una charla con sus nietos acerca de la vida.
Él les dijo:
“¡Una gran pelea está ocurriendo dentro de mí!… ¡es entre dos lobos!
“Uno de los lobos es maldad, temor, ira, envidia, dolor, rencor, avaricia, rabia, arrogancia, culpa, resentimiento, inferioridad, mentiras, orgullo, egolatría, competencia, superioridad.
“El otro es Bondad, Alegría, Paz, Amor, Esperanza, Serenidad, Humildad, Dulzura, Generosidad, Benevolencia, Amistad, Empatía, Verdad, Compasión y Fe.
Esta misma pelea está ocurriendo dentro de ustedes y dentro de todos los seres de la tierra.
Lo pensaron por un minuto y uno de los niños le preguntó a su abuelo:
“¿Y cuál de los lobos crees que ganará?”
El viejo cacique respondió, simplemente…
“El que alimentes….”
viernes, 25 de noviembre de 2011
viernes, 18 de noviembre de 2011
TEDxRosario- Gaby Menta - Familia 2.0
GAby Menta:
Creador de Acroworld 2.0, empresa dedicada al tema Gestión Documental,
creador de Squoosh, Capsula de Negocios 2.0, dedicada a acompañar a sus
clientes en distintos proyectos y campañas digitales. Consultor internacional, Evangelist Adobe Systems / Acrobat-PDF. Consultor de Medios & Web 2.0, Social Media Marketing (Friccion), Social Business Design, Social Content. Consultor para Adobe, Macromedia, Apple.
Gran parte de su carrera estuvo sumergido en el mundo corporativo de la mano de Adobe Systems recorriendo toda Latinoamérica y EE.UU., con el formato de Team Leader generando soluciones y negocios orientados a la digitalización documental y Knowledge Base. Luego da un gran giro en su carrera vinculándose a los negocios 2.0 y cómo impactan las marcas en las nuevas generaciones 2.0.
Actualmente recorre América dictando seminarios y capacitando clientes sobre el tema: Los Nuevos Escenarios 2.0.
Le gusta comunicar y transmitir el concepto #RelaxMedia, combinando la
tecnología y los tiempos libres.
Premiado a nivel Nacional e Internacional como Mejor Consultor de Latinoamérica, Mejor Speaker Argentino, 4to puesto en el Ranking Mundial al Mejor Orador Hispano Parlante y Mejor Consultor Senior de la región.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Día Internacional de la Tolerancia
lunes, 14 de noviembre de 2011
Nos hicieron creer !!
Nos hicieron creer que el “gran amor”, sólo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años.
No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado.
Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad.
No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en nuestra vida merece cargar en las espaldas la responsabilidad de completar lo que nos falta.
Las personas crecen a través de la gente.
Si estamos en buena compañía es más agradable.
Nos hicieron creer en una fórmula llamada “dos en uno”: dos personas pensando igual, actuando igual… que era eso lo que funcionaba!
No nos contaron que eso tiene un nombre: anulación.
Que sólo siendo individuos con personalidad propia podremos tener una relación saludable.
Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio y que los deseos fuera de término, deben ser reprimidos.
Nos hicieron creer que los lindos y flacos son más amados.
Nos hicieron creer que sólo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad.
No nos contaron que estas fórmulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes,
y que podemos intentar otras alternativas.
Ah, tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto: cada uno lo va a tener que descubrir solito.
Y entonces, cuando estés “enamorado de ti mismo” podrás ser feliz y te enamorarás de Alguien.
Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor aunque la violencia se practica a plena luz del día.”
John Lennon
martes, 8 de noviembre de 2011
El Bambú Japonés

No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego. También es obvio que quien cultiva la tierra no se detiene impaciente frente a la semilla sembrada, y grita con todas sus fuerzas: ¡Crece, maldita sea! Hay algo muy curioso que sucede con el bambú y que lo transforma en no apto para impacientes:
Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.
Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece ¡más de 30metros!
¿Tardó sólo seis semanas crecer?
No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.
Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.
Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.
Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.
Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado.
De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo.
Y esto puede ser extremadamente frustrante.
En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptar que en tanto no bajemos los brazos -ni abandonemos por no “ver” el resultado que esperamos-, sí está sucediendo algo dentro nuestro: estamos creciendo, madurando.
Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.
El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación.
Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros.
Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.
Tiempo… Cómo nos cuestan las esperas, qué poco ejercitamos la paciencia en este mundo agitado en el que vivimos…
Apuramos a nuestros hijos en su crecimiento, apuramos al chofer del taxi… nosotros mismos hacemos las cosas apurados, no se sabe bien por qué…
Perdemos la fe cuando los resultados no se dan en el plazo que esperábamos, abandonamos nuestros sueños, nos generamos patologías que provienen de la ansiedad, del estrés…
¿Para qué?
Te propongo tratar de recuperar la perseverancia, la espera, la aceptación.
Si no consigues lo que anhelas, no desesperes… quizá ya estés echando raíces….
Anónimo
Aprendé a ser feliz

¿Basta con pensar “en positivo” para tener la felicidad asegurada? Lamentablemente no. Por que la felicidad no es algo que se puede encontrar por ahí, de manera fácil, sino que es algo que se construye día a día… Y se practica, se ejercita. En esta nota, te contamos qué es, qué valores pone en juego al momento y cómo alcanzarla. Además, tests y ejercicios.
¿Alguna vez te sentaste a pensar qué te haría verdaderamente feliz? ¿Qué te haría sentir completa, alegre, plena? ¿Si tuvieras que hacer una lista propia con cinco cosas que contribuirían a tu felicidad, qué incluirías?
A pesar de lo que seguramente creas, en “Cuaderno de ejercicios para aprender a ser feliz”, Yves Thalmann nos ayuda a derribar algunos mitos que nos acompañan desde siempre. En el libro, el psicólogo nos deja algunas conclusiones sorprendentes:
-La felicidad no depende del bienestar material. No, a pesar de lo que muchos creen, el dinero no trae la felicidad.
-La felicidad no depende del estatus social ni de los títulos universitarios. En síntesis, la inteligencia no nos ayuda a sentirnos más felices.
-La felicidad no depende de la belleza. Las personas a las que consideramos más atractivas no son más felices. El secreto es… ¡Quererse más!
Entonces, ¿qué puede hacer que nos sintamos mejor? La felicidad está más ligada a nuestra forma de ser que a las cosas que tenemos. Esto es lo que nos hace bien.
-Las relaciones sociales. Tener una buena relación de pareja, tener amigos, alimentar relaciones satisfactorias con tu entorno.
-La fe. Compartir una creencia con una comunidad genera bienestar.
-Las actividades. Ya sean de carácter profesional o un hobby, nos estimulas y nos hacen súper bien.
El termómetro de la felicidad: medite
Ahora que sabés un poco más sobre el tema, respondé (con honestidad) estas preguntas. Anotá un número entre 1 (poco) y mucho (7) al lado de cada respuesta.
-De modo general, me considero:
Muy feliz Poco feliz
-En comparación con los demás, me siento:
Más feliz Menos feliz
-Algunas personas parecen felices y capaces de saborear las bondades de la vida. ¿En qué medida se te podría aplicar esta afirmación?
Por completo En absoluto
-Algunas personas, en cambio, parecen desgraciadas, deprimidas y sin vitalidad. ¿En qué medida se te podría aplicar esta afirmación?
Por completo En absoluto
Anotá las cifras obtenidas en tus respuestas, y después calculá el promedio. Normalmente, éste suele oscilar entre 4,5 y 5,5. Un consejo: rehacé el test con frecuencia para comprobar cómo progresa tu felicidad.
Una lección de felicidad
No se enseña, no se aprende en el colegio; no nos llega de manera automática, natural, sino que depende –pura y exclusivamente- de nosotras; no podemos ser felices de un momento a otro, tenemos que construirla con tiempo esfuerzo y paciencia. Es momento de empezar, de cambiar hábitos y actitudes, ¿te animás?
En su libro, Thalmann nos propone, para comenzar, que pensemos positivamente. La felicidad está, por supuesto, ligada a la sensación de ser feliz. Sin embargo, no podemos elegir todo lo que sentimos ya que no podemos optar por tener un determinado temperamento, predisposición o tendencias a sentir emociones definidas. A lo sumo, las actitudes se pueden modular.
Pero la felicidad también es una manera de ver las cosas y, por lo tanto, es el resultado de nuestros pensamientos. Y nosotras podemos elegir -de manera consciente- nuetsra forma de pensar y enfrentarnos a los hechos.
También es importante cambiar nuestra manera de hablar, de expresarnos. Para esto, es fundamental eliminar de nuestro vocabulario las palabras pesimistas y sustituirlas por aquellas que tienen un sentido similar y resultan mucho más optimistas. Intentá reemplazar fracaso por lección; obstáculo por desafío; imposible por poco probable; frustración por aprendizaje; y así, con todos aquellos términos y frases que sientas que afectan tus frases.
Entonces, para empezar a ser felices intentemos pensar de otra manera, tratemos de apreciar el lado más positivo de todo lo que nos ocurre, desarrollemos otra mirada. Antes de sacar una conclusión negativa hagamos el ejercicio de pensar qué otro significado podría tener eso que nos sucede, si podemos aprender algo de ese hecho y si podemos conseguir algún resultado positivo de él.
Fuente: "Cuadernos de ejercicios para aprender a ser feliz", Ives-Alexandre Thalmann, Ed. Terapias Verdes.
viernes, 4 de noviembre de 2011
miércoles, 26 de octubre de 2011
El cofre encantado

Hace muchísimos años, vivía en la India un sabio, de quien se decía, guardaba en un cofre encantado un gran secreto que lo hacía ser un triunfador en todos los aspectos de su vida y que, por eso, se consideraba el hombre más feliz del mundo. Muchos reyes envidiosos, le ofrecían poder y dinero, y hasta intentaron robarlo para obtener el cofre, pero todo era en vano.
Mientras más lo intentaban, más infelices eran, pues la envidia no los dejaba vivir.
Así pasaban los años y el sabio era cada día más feliz. Un día llego ante él un niño y le dijo:
Señor, al igual que tú, también quiero ser inmensamente feliz. ¿Por qué no me enseñas que debo hacer para conseguirlo?
El sabio, al ver la sencillez y la pureza del niño, le dijo:
A ti te enseñaré el secreto para ser feliz. Ven conmigo y presta mucha atención. En realidad son dos cofres en donde guardo el secreto para ser feliz y estos son mi mente y mi corazón, y el gran secreto no es otro que una serie de pasos que debes seguir a lo largo de la vida.
El primer paso, es saber que existe la presencia de Dios en todas las cosas de la vida, y por lo tanto, debes amarlo y darle gracias por todas las cosas que tienes.
El segundo paso, es que debes quererte a ti mismo, y todos los días al levantarte y al acostarte, debes afirmar:yo soy importante, yo valgo, soy capaz, soy inteligente, soy cariñoso, espero mucho de mí, no hay obstáculo que no pueda vencer: Este paso se llama alta autoestima.
El tercer paso, es que debes poner en práctica todo lo que dices que eres, es decir, si piensas que eres inteligente, actúa inteligentemente; si piensas que eres capaz, haz lo que te propones; si piensas que eres cariñoso, expresa tu cariño; si piensas que no hay obstáculos que no puedas vencer, entonces proponte metas en tu vida y lucha por ellas hasta lograrlas. Este paso se llama motivación.
El cuarto paso, es que no debes envidiar a nadie por lo que tiene o por lo que es, ellos alcanzaron su meta, logra tú las tuyas.
El quinto paso, es que no debes albergar en tu corazón rencor hacia nadie; ese sentimiento no te dejará ser feliz; deja que las leyes de Dios hagan justicia, perdona y olvida.
El sexto paso, es que no debes tomar las cosas que no te pertenecen, recuerda que de acuerdo a las leyes de la naturaleza, mañana te quitarán algo de más valor.
El séptimo paso, es que no debes maltratar a nadie; todos los seres del mundo tenemos derecho a que se nos respete y se nos quiera.
Y por último, levántate siempre con una sonrisa en los labios, observa a tu alrededor y descubre en todas las cosas el lado bueno y bonito; piensa en lo afortunado que eres al tener todo lo que tienes; ayuda a los demás, sin pensar que vas a recibir nada a cambio; mira a las personas y descubre en ellas sus cualidades y dales también a ellos el secreto para ser triunfador y que de esta manera, puedan ser felices.
domingo, 23 de octubre de 2011
viernes, 21 de octubre de 2011
El banco del tiempo
Cada uno de nosotros tiene ese banco, su nombre es tiempo. Cada mañana, este banco te acredita 86.400 segundos. Cada noche este banco borra y da como perdida toda la cantidad de ese crédito que no hayas invertido en un buen propósito. Este banco no arrastra saldos ni permite transferencias. Cada día te abre una nueva cuenta, cada noche elimina los saldos del día. Si no usas tus depósitos del día, la pérdida es tuya. No se puede dar marcha atrás ni existe el crédito a cuenta del depósito de mañana. Debes vivir el presente con los depósitos de hoy. Invierte de tal manera de conseguir lo mejor. El reloj sigue su marcha. Consigue lo máximo en el día.
Para entender el valor de un año, pregúntale a algún estudiante que perdió el año de estudios. Para entender el valor de un mes, pregúntale a una madre que alumbró a su bebé prematuro. Para entender el valor de una semana, pregúntale al editor de un semanario. Para entender el valor de una hora, pregúntale a los enamorados que esperan a encontrarse. Para entender el valor de un minuto, pregúntale a una persona que perdió el tren. Para entender el valor de un segundo, pregúntale a una persona que con las justas evitó un accidente. Para entender el valor de una centésima de segundo, pregúntale a la persona que ganó una medalla de oro en las olimpíadas.
Atesora cada momento que vivas, y atesóralo más si lo compartiste con alguien especial, lo suficientemente especial como para dedicarle tu tiempo, y recuerda que el tiempo no espera por nadie. Ayer es historia. Mañana es misterio. Hoy es un don. ¡Por eso es que se le llama presente!
lunes, 10 de octubre de 2011
Más de lo nuevo no te hará feliz
sábado, 8 de octubre de 2011
LA GENTE QUE ME GUSTA ....... de Mario Benedetti
jueves, 6 de octubre de 2011
“Tienen que encontrar eso que aman”




